Arturo y Clementina: una historia de amor propio.
(...) "Clementina, con la casa de dos pisos a sus espaldas, ya no podía ni moverse. Arturo le llevaba comida y esto le hacía sentirse importante:
-¿Qué harías tú sin mi?-
-¡Claro!- suspiraba Clementina- ¿Qué haría yo sin ti? "
Durante la jornada del 8 de marzo, desde el espacio de Literarte, trabajamos con el análisis de los personajes de Arturo y Clementina, creados por Adela Turín.
Nuestros estudiantes se encontraron con una historia que inicia idealmente romántica: dos tortugas que se enamoran a orillas de un estanque y planean su futuro juntos.
Con el pasar de las páginas, Clementina, quien es alegre, soñadora y aventurera, se encuentra cuestionando la validez de sus sueños y su capacidad de superarse, con una casa a sus hombros que pesa cada vez más y le prohíbe hacer lo que más disfruta: viajar.
Todo gracias a Arturo, que con sus comentarios irónicos y la cantidad exagerada de regalos hacía Clementina, logra por un tiempo su objetivo: una compañera recluida en su propio caparazón y sin el valor suficiente para cuestionar la autoridad que Arturo creé tener.
Afortunadamente, este cuento tiene un final feliz: Clementina encuentra la fuerza y el espíritu aventurero que la caracteriza, y se anima a recuperar su felicidad, dejando su caparazón atrás.
Tras la lectura del cuento, los niños debían analizar estos personajes y describirlos.
¿Cómo es la personalidad Clementina en el inicio del cuento? ¿Cómo cambia durante el transcurso del mismo? ¿En qué se diferencia con Arturo?
En este diálogo se dieron reflexiones interesantes. Por ejemplo, en primer ciclo, tras la descripción con adjetivo de "malo" hacía Arturo, algunos niños se preguntaron porqué era malo, si este personaje le regalaba objetos.
También, una estudiante dedujo que Arturo seguramente le regalaba tantas cosas a Clementina, para que el peso del caparazón impidiesen que sea libre.
Tras esto, los niños escribieron en carteles, los adjetivos que definen a los personajes. De esta forma, trabajando juntos, se realizó la siguiente muestra.
¡Hasta pronto! Y "Si encuentras una tortuga sin casa, intenta llamarla: ¡Clementina! ¡Clementina! Si te contesta, seguro es ella"




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